809-369-1092 Ext.: 1 casa@mariadelaaltagracia.org

A casa llena en la Catedral Primada de América, fue celebrada el 8 de diciembre, Solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, la Solemne Consagración al Señor de 10 vírgenes pertenecientes al Camino Neocatecumenal, por el Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, Su Eminencia Reverendísima Nicolás de Jesús Cardenal López Rodríguez, Primado de América.

Como lo ha expresado Su Santidad el Papa Benedicto XVI: “El Orden de las Vírgenes constituye una expresión particular de vida consagrada, que volvió a florecer en la Iglesia después del Concilio Vaticano II, pero sus raíces son antiguas; se hunden en los inicios de la vida evangélica cuando, como novedad inaudita, el corazón de algunas mujeres comenzó a abrirse al deseo de la virginidad consagrada: al deseo de entregar a Dios todo el ser que se realizó extraordinariamente por primera vez en la Virgen de Nazaret y en su ‘sí’.

Esta consagración al Señor Jesucristo como su esposo se realiza como la solemnidad de un matrimonio para dar sentido y carácter al servicio misionero. La Iglesia Arquidiocesana quiere rescatar este carisma  a la Virginidad y al matrimonio espiritual con Cristo.

Son ellas María del Pilar Arias Castro, Francisca Núñez Acosta, Santa Leonal Méndez Lara, Catalina Bautista Guerrero, Zoila Francisca Abreu Rodríguez, Rilna Marcelin, Marie Lamercie Dominique Jean, Narcisa Berroa Ferrand, Altagracia Gómez de los Santos y Juana Frías Rodríguez.

De diversas edades y procedentes de variadas comunidades del país y de Haití, estas candidatas al orden de las vírgenes, vestidas de blanco como novias y con ramos de flores en las manos, son presentadas y entregadas por sus padres al Obispo quien las acoge y destina al servicio.

Durante la liturgia de consagración le es impuesto un anillo como alianza sacramental con Cristo su esposo. El Obispo les entrega el libro de la Liturgia de las Horas, para que la oración sea  que las acompañe en cada momento de su vida.

Algunas de estas consagradas serán enviadas de misión, principalmente a la Casa Arquidiocesana María de la Altagracia, obra que desde el año 1995 está al servicio de los retiros y convivencias de diversos carismas de la Iglesia Católica. Otras ya se encuentran de misión en la Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia y algunas otras más están destinadas a misiones internacionales en Francia y España.

Con evidentes signos de regocijo el Cardenal López Rodríguez manifestó la alegría de que la consagración fuera una de las celebraciones muy importantes dentro de las fiestas Jubilares por la celebración de los quinientos años de haber sido fundada la arquidiócesis de Santo Domingo.

 “Quiera el señor que este testimonio de ustedes sea semilla fecunda que germine en el campo de nuestras iglesias. Las felicito amadísimas hijas y las bendigo de corazón, junto a sus familiares, formadores, y comunidades que les acompañan” expresó paternalmente Su Eminencia.

 Estas consagradas tienen una alta vocación misionera estando dispuestas a ser enviadas a todas partes, allí donde el Señor las necesite.

 Estas vocaciones virginales contrastan con la visión banal que tienen de la sexualidad y la virginidad algunos grupos de la sociedad, ya que su entrega incondicional en cuerpo y alma al servicio de los demás será vivida en plena castidad.

Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *